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Eventos literarios en tiempos de pandemia

Me estoy frustrando mucho con el mundo ahora mismo, muy consciente de los terribles efectos de la pandemia en todo el mundo y todas las personas, y la necesidad de mantener las distancias y estar todos seguros, pero siento que he perdido un año de mi vida.

Por suerte mi trabajo (el de día, tiempo completo) no se ha visto afectado, si más no, he tenido más trabajo del que necesito. Pero en cuanto a escritura, y eventos literarios…

El nuevo mundo de youtube, zoom y twitch

¿La gran practicidad? Puedes verlo desde la comodidad de tu casa, a veces ni siquiera en el momento sino cuando te vaya bien. Y para los que viven en el extranjero como yo, permite asistir.

Lo estoy disfrutando, he encontrado un nuevo entretenimiento de fondo para los paseos o cuando limpio. Y me permite mantenerme al día cuando no es fácil.

Pero llegan los otros problemas.

Todo ocurre a la vez

Lo que he notado es que se me acumulan las cosas por ver: presentaciones, mesas redondas, congresos enteros… Todo en internet, y a todo puedes asistir a diferencia de esa época en que solo se podia asistir a uno. Como dijeron en el Quimèric, da mucho la impresión que haya más cosas pese a que en teoria hay menos. El truco: internet.

Por suerte, una vez más, el hecho de poder ver las cosas a tu tiempo, sin tener que adaptarte a horarios. Pero de golpe tengo mi tiempo libre lleno de videos por ver, y una lista de pendiente que no para de crecer.

El contacto humano

Sentirte parte del momento. Eso no lo vas a sentir si estas en casa viendo una presentación que ocurrió hace 2 días. Ni siquiera si es en directo, como mucho vas a poder dejar un comentario, y poco más.

Se dice que los escritores somos solitarios. Pero la verdad es que nos encanta estar con nuestros afines, y ver a 2-3 personas que conozco pasárselo teta en un video, solo me hace desear poder estar ahí compartiendo el momento. De ahí que me sienta bastante sola ultimamente…

Conseguir tu plataforma cuando no te conoce ni tu madre

Y ahí llego yo sacando mi primer libro entre un confinamiento y otro. Encontrándome con que todas las mierdas presenciales estan anuladas y que nadie en internet me conoce como para comprar mi libro.

¿Dónde triunfo yo? En el cara a cara, en invitar los amigos a un café y presentarles mi libro. En pedirle a alguien que conozco que me ayude a presentar los libros.

¿Què no se me da bien? Hacer una campaña publicitaria por internet. En serio, soy nula. Más que nada porque tengo un trabajo a jornada completa que me chupa toda la energía, y ni siquiera respondo a whatsapps durante tres días porque no me molesto en abrirlos. Así que convocar a alguien a una hora, y conseguir venderle mi libro a una pantalla…

No he conseguido hacer una sola presentación, and it shows.

Debería atarme la cinta a la cabeza y ponerme, pero me parece impersonal, complicado (ull me gusta el libro, pues entro en esta página y ahora tengo que calcular el precio del envío, etc.) para los lectores, y no sé, no me apetece. Yo quería decorar una sala con pajaritos, hacer una merienda y hablar de lo mucho que me gustan los libros. No puedo compartir esta felicidad en la soledad de mi casa con un ordenador.

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